Certificación vía para impulsar calidad del empleo

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Abril de 2016 se disparó la precarización del empleo

Las certificaciones de competencias son una alternativa para promover el empleo formal, pues ello trae beneficios directos a los trabajadores, afirmó el presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Manuel Herrera Vega.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias (CONOCER), las competencias de las personas son los conocimientos, habilidades, destrezas y comportamientos individuales, es decir, aquello que las hace competentes para desarrollar una actividad en su vida laboral.

La certificación de competencias es el proceso a través del cual las personas demuestran por medio de evidencias, que cuentan, sin importar como los hayan adquirido, con los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para cumplir una función a un alto nivel de desempeño de acuerdo con lo definido en un Estándar de Competencia.

Un Estándar de Competencia es un documento oficial aplicable en toda la República Mexicana que sirve de referencia para evaluar y certificar la competencia de las personas.

Los empresarios y especialistas en recursos humanos reconocen que en el país aún es muy baja la certificación laboral, por los que consideran que un camino para impulsar la formalización del empleo debe considerar programas más amplios de certificación.

Al respecto, el secretario del Trabajo y Previsión Social, Alfonso Navarrete Prida, comentó que se deben hacer las certificaciones accesibles, pues actualmente tienen un costo que supera los 800 pesos y se hacen a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y lo único que certifica es conocimientos, pero no competencias.

“Si logramos hacer un programa de certificaciones real, eso ayudaría más los trabajadores en la permanencia al empleo, que un beneficio fiscal para las que las empresas empujen el empleo formal”, añadió.

Cabe destacar que en abril la precarización del empleo se disparó, según el reporte del INEGI,  e la Tasa de Condiciones Críticas de Ocupación, un indicador que mide las condiciones inadecuadas de empleo desde el punto de vista del tiempo de trabajo, los ingresos o una combinación insatisfactoria de ambos creció 2.1 en el cuarto mes del año, además es la más alta de la última década.