México con lento avance en la lucha por la equidad de genero: OCDE

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El informe de la OCDE La Lucha por la Equidad de Género: Una Batalla Cuesta Arriba (2017) explora cómo persisten las desigualdades de género en la vida social y económica en todo el mundo. Las mujeres jóvenes de los países de la OCDE tienen más años de educación que los hombres jóvenes, en promedio, pero una menor probabilidad de conseguir un trabajo remunerado.

 

Las brechas de género aumentan con la edad, ya que la maternidad suele tener efectos negativos sobre la remuneración de las mujeres y su promoción profesional. Las mujeres también son menos propensas a ser empresarias y están sub-representadas en puestos de liderazgo privado y público.

 

Frente a estos desafíos, este informe evalúa si (y cómo) los países están cerrando las brechas de género en educación, empleo, emprendimiento y vida pública. El informe presenta nueva evidencia sobre las diferencias de género, examina las políticas públicas dirigidas a la desigualdad de género, y ofrece recomendaciones de políticas públicas para reducir estas desigualdades.

 

En los últimos años, México ha llevado a cabo políticas importantes para empoderar a las mujeres. Sin embargo, a México le falta un largo camino por recorrer para llegar a la igualdad de género. Aunque entre los jóvenes mexicanos el nivel de educación de las mujeres es ahora similar al de los hombres; nuestro país sigue teniendo una de las mayores brechas de empleo por género en la OCDE, con consecuencias negativas para el crecimiento económico. Entre las mujeres que trabajan, muchas tienen trabajos informales con poca protección social, alta inseguridad y bajos salarios.

 

Muchos factores generan estas desigualdades. Los estereotipos aún limitan las opciones de mujeres y niñas, y las mexicanas se ocupan, sin remuneración alguna, de más de tres cuartas partes de todos los quehaceres domésticos y del cuidado de los niños. Estas horas dedicadas al trabajo no remunerado restringen el tiempo que podrían destinar al trabajo remunerado. La cultura de largas jornadas laborales dificulta que madres y padres concilien el trabajo

 

Mujeres mexicanas tienen una baja tasa de empleo

 

Sólo el 44,9% de las mujeres mexicanas en edad de trabajar están empleadas. Es la tercera tasa de empleo femenino más baja de la OCDE, después de Turquía (28,7%) y Grecia (41,7%), y muy por debajo del promedio de la OCDE (60,1%). Los hombres mexicanos, por el contrario, tienen tasas de empleo relativamente altas (el 78,5% están empleados), lo que da lugar a una de las mayores brechas de género en el empleo en la OCDE. Las brechas de género tienden a aumentar durante los años de formación de la familia, ya que la maternidad tiene efectos negativos sobre la participación de la mujer en la fuerza de trabajo, su remuneración y su progresión profesional. Esto ocurre sobre todo cuando la oferta de servicios públicos de calidad para el cuidado infantil no cubre la demanda, como es el caso en México.

 

México avanza hacia la igualdad de género en política

 

Las mujeres mexicanas han avanzado en liderazgo político. El 42% de los miembros de la Cámara de Diputados son mujeres, en comparación con un promedio de la OCDE del 28% para las cámaras bajas de las legislaturas nacionales.

 

La tasa de México es la tercera más alta de la OCDE. Uno de los principales impulsores del alto número de congresistas mexicanas fue la implementación de cuotas que exigían la igualdad de representación de mujeres y hombres en las listas de candidatos en las elecciones.

 

Las cuotas no sólo ayudan a garantizar que las voces de las mujeres se escuchan en la toma de decisiones, sino que también son simbólicamente importantes para permitir que los ciudadanos vean a más mujeres en cargos políticos. Esta situación ayuda a generar un cambio en los roles de género tradicionales.