Invita el Presidente EPN a empresarios e inversionistas alemanes a explorar las nuevas oportunidades de negocio que hoy existen en México

145

Al inaugurar hoy la Cumbre de Negocios México-Alemania, junto con la Canciller alemana Angela Merkel, el Presidente Enrique Peña Nieto invitó a los inversionistas y empresarios alemanes a explorar las nuevas oportunidades de negocio que existen en México, las cuales tienen un enorme potencial productivo.

Recordó que hace más de 150 años “llegaron a México los primeros emprendedores y trabajadores alemanes para impulsar nuestro comercio y nuestra industria, formaron un hogar y construyeron una comunidad, integrándose plenamente a nuestra nación”.

“Desde aquí quiero expresar mi mayor reconocimiento a la comunidad alemana por sus invaluables aportaciones al bienestar y el progreso de mi nación”, expresó.

El Primer Mandatario los invitó “a conocer más México, a visitar México. Ya hay ahí la presencia de más de dos mil empresas alemanas, y yo deseo que ustedes, empresarios de esta nación, sigan los pasos de aquellos emprendedores que por primera vez llegaron a México hace más de 150 años, de estas dos mil empresas que hoy crecen y se expanden ya en nuestro país, y estoy seguro que encontrarán en México un sitio ideal, un sitio idóneo, un sitio confiable donde invertir y donde crecer”.

“Muchas gracias por creer, por confiar y por invertir en México”, reiteró.

El Titular del Ejecutivo Federal dijo que “Alemania y México somos, sin duda, dos países amigos, socios y aliados, que trabajamos juntos para crecer y triunfar en el mundo, y así lo acreditan nuestros crecientes intercambios económicos”.

Subrayó que “tan sólo en 2017, el comercio bilateral sumó casi 23 mil 400 millones de dólares, esto es 31 por ciento más que en 2016”.

Con ello, añadió, “Alemania se consolidó como el tercer socio comercial de México a nivel mundial, sólo después de Estados Unidos y China, y el primero entre los integrantes de la Unión Europea”.

Mencionó que en cuanto a sus inversiones en México “también hay avances relevantes: en los últimos cinco años, la inversión extranjera directa de origen alemán superó los 10 mil 200 millones de dólares, lo que si se compara positivamente con la inversión acumulada por empresas en mi país entre 1999 y 2012, en un periodo de 13 años, esa inversión apenas rondó los ocho mil 500 millones de dólares”.

“Este es el contexto de la inversión de más de 10 mil millones de dólares que se ha registrado de origen alemán en tan sólo los últimos cinco años”, indicó.

El Titular del Ejecutivo Federal destacó que esto no es producto de la casualidad, sino resultado de un trabajo de décadas. “Con ello, ahora México puede ofrecer grandes ventajas a la inversión productiva”, y compartió algunas de ellas:

PRIMERA: “Tenemos una democracia estable con instituciones sólidas, que ha vivido transiciones de gobierno pacíficas y ordenadas en los últimos 80 años”.

SEGUNDA: “Contamos con una sólida estabilidad macroeconómica, producto de finanzas públicas sanas; una política monetaria autónoma, un tipo de cambio flexible y un sistema financiero robusto”.

TERCERA: “Tenemos 12 Tratados de Libre Comercio con 46 países, y 32 Acuerdos para la promoción y protección recíproca de inversiones”.

CUARTA: “Somos un país de jóvenes en el que cada año se gradúan casi 130 mil ingenieros y tecnólogos. Ello es clave para desarrollar actividades de alto valor agregado, como los proyectos de la industria 4.0”.

QUINTA VENTAJA: “Somos líderes en manufacturas de media y alta tecnología, lo que ha permitido a México colocarse como el primer exportador de América Latina, y el décimo primero a nivel mundial en estas ramas”.

“Todo esto ha permitido a México consolidarse como la segunda economía más grande de América Latina, y la décimo quinta a nivel global. Otra cosa importante: también nos ha permitido enfrentar con firmeza y decisión nuestros desafíos coyunturales y estructurales”, apuntó.

El Presidente Peña Nieto señaló que “entre los retos inmediatos destacan dos”: el primero es el proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte. Lo era también, hasta hace muy poco, la renegociación del Acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea, en el que hace apenas un par de días, en Bruselas, se llegó a un acuerdo en principio, lo que significa haber llegado ya a la etapa final de este Acuerdo, que ahora entrará en la etapa de elaboración de los acuerdos ya tomados, y su respectiva aprobación.

Resaltó que “en el Acuerdo de Libre Comercio con los Estados Unidos y con Canadá, realmente hemos venido trabajando de manera propositiva, constructiva y con visión positiva, y estimamos que, de poder superar las diferencias propias de cualquier negociación, muy pronto podamos arribar a un acuerdo de modernización del Acuerdo de Libre Comercio”.

Agregó que desde la perspectiva de México, “la negociación debe orientarse a modernizar el Acuerdo reconociendo los cambios que han ocurrido en nuestras economías durante las dos décadas pasadas, y por supuesto, el resultado debe beneficiar a los tres países de la región”.

Señaló que el segundo reto coyuntural es el próximo proceso electoral que tendrá lugar en México, el más grande de nuestra historia. “Y como en toda democracia, México está viviendo este proceso con intensidad. Es una elección competida en la que se tomarán definiciones importantes para el país, pero aquí lo relevante es que se está desarrollando este proceso en el marco de nuestras instituciones y en un ambiente de plena normalidad democrática”.

El Primer Mandatario destacó dos desafíos estructurales de México:

El primero, dijo, “es garantizar la vigencia plena del Estado de Derecho, y el Gobierno de México ha trabajado para mejorar las condiciones de seguridad y de justicia en nuestro país. Muestra de ello es la implementación de un nuevo Modelo de Justicia Penal Acusatorio, que establece los juicios orales en todo el país y el fortalecimiento de las capacidades de las fuerzas federales”.

Agregó que “el segundo reto estructural apremiante es reducir más rápidamente la pobreza y la desigualdad en la que aún viven un gran número de familias en mi país”.

Enfatizó que “uno de los grandes propósitos del proceso transformador que emprendimos hace cinco años es alcanzar un desarrollo más justo y más incluyente”. Para lograrlo, continuó, se concretaron 13 reformas estructurales. “Entre los países miembros de la OCDE, ningún otro país ha logrado tal número de reformas y de cambios estructurales que sientan las bases para un mayor desarrollo, para un mayor crecimiento y para un mayor fortalecimiento del Estado de Derecho”, aseguró.

Dijo que otra herramienta esencial para reducir las brechas de desigualdad en el país, particularmente entre el norte y el sur, son las siete Zonas Económicas Especiales que establecen “lugares que tienen condiciones muy particulares para atraer la inversión productiva y poder, realmente, lograr que estas regiones de mayor rezago social puedan incorporarse y aprovechar las ventajas de la apertura y la globalización”.

Afirmó que “entre los incentivos de este modelo de Zonas Económicas Especiales está precisamente el incentivo fiscal, que prácticamente elimina por un periodo de 10 años el Impuesto Sobre la Renta. Garantiza, además, la formación de capital humano para la industria que ahí se asiente y establece también el desarrollo de infraestructura para que estos polos de desarrollo puedan crecer en los próximos años”.