Fricciones hacen tambalear renegociaciones

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El representante comercial de EU dijo frente a sus pares de México y Canadá que observó una falta de disposición; el secretario Guajardo respondió que hay límites

 

La cuarta ronda de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) concluyó con fricciones. El representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, acusó a México y Canadá de resistirse a los cambios necesarios para equilibrar la relación comercial, en tanto que sus homólogos, Ildefonso Guajardo y Chrystia Freeland, defendieron su posición.

“Me duele y me decepciona la resistencia al cambio en las dos delegaciones… No vemos que estén dispuestos a aceptar cambios que ofrecen un nuevo equilibrio a el terrible déficit comercial”, dijo Lighthizer, en referencia a las propuestas que el equipo estadounidense puso sobre la mesa durante la ronda que tuvo lugar en Arlington, Virginia, las cuales comprenden modificar la regla de origen en el sector automotriz para los vehículos contengan 50 por ciento de contenido estadounidense y 85 por ciento de contenido de los tres países así como eliminar el mecanismo para cuotas antidumping y compensatorias del Capítulo 19.

Durante el cierre ministerial de los trabajos trilaterales que abarcaron del 11 al 17 de noviembre, el funcionario estadounidense insistió en que el TLCAN debe ser justo para su nación, la cual tiene un déficit de 500 mil millones de dólares debido a que su sector manufacturero ha sido golpeado, por lo que advirtió que la “única manera de llegar a un acuerdo es mediante el equilibrio” del comercio.

“Este tratado ha dado una clara ventaja a uno u otro país… lo que estamos viendo es una resistencia a renunciar a esas posiciones de ventaja”.

Por su parte, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, se pronunció por que las tres naciones retiren obstáculos que permitan llegar a un acuerdo benéfico pero advirtió que México tiene límites.

“Es fundamental retirar obstáculos para que podamos llegar a un acuerdo. México seguirá trabajando de manera constructiva presentando propuestas de manera abierta para escuchar otras propuestas. Pero para que este esfuerzo dé fruto tenemos que reconocer que todos tenemos límites”.

El encargado de la política económica mexicana llamó a los equipos negociadores a buscar equilibrios. “Sabemos que puede haber propuestas en las que no coincidimos, pero tenemos que tener en mente un objetivo común, un Tratado en bien de una región: América Norte, con un comercio que se fortalezca e incremente la generación de empleo”.

Asimismo, la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, recordó que el acuerdo que entró en vigor en 1994 ha sido benéfico para los tres países debido a que otorgó certidumbre por 23 años, “ese es el objetivo que debe perseguirse”, sin embargo, reconoció que no se podrá llevar a cabo mientras “haya alguien que quiera pensar que el único que debe ganar soy yo”.