El cryptojacking ya es una amenaza masiva para la seguridad cibernética y personal

66

La firma Symantec señaló que los cibercriminales están agregando rápidamente el cryptojacking a su arsenal y creando un nuevo flujo de ingresos altamente rentable, conforme el mercado de ransomware se vuelve costoso y saturado, de acuerdo con el Informe de amenazas a la seguridad en Internet (Internet Security Threat Report o ISTR) de Symantec (Nasdaq: SYMC), Volumen 23, divulgado recientemente.

“El cryptojacking es una creciente amenaza para la seguridad cibernética y personal”, dijo Mike Fey, presidente y director de Operaciones de Symantec. “El enorme incentivo de económico de estas amenazas pone a las personas, a los dispositivos y a las organizaciones en riesgo de que mineros de cripto monedas no autorizados, extraigan recursos y capacidad de sus sistemas, facilitando aún más a estos criminales para que se infiltren en todo tipo de lugares, desde computadoras personales caseras hasta gigantescos centros de datos”.

El ISTR de Symantec brinda una vista completa del panorama de amenazas, incluyendo hallazgos importantes alrededor de la actividad de amenazas globales, tendencias de los ciber delincuentes y las motivaciones de los atacantes. El informe analiza los datos de la Symantec Global Intelligence Network™, la mayor red civil de inteligencia de amenazas en el mundo, la cual vigila a más de 700,000 adversarios a nivel mundial, registra eventos de 98 millones de sensores de ataque en todo el mundo y monitorea actividades de amenaza en más de 157 países. Los hallazgos clave incluyen:

Los ataques de cryptojacking crecen un 8,500 por ciento

Durante el año pasado, un aumento astronómico en los valores de las criptomonedas desató la fiebre del oro del cryptojacking, en la que los cibercriminales intentan sacar ganancias en un mercado volátil. Las detecciones de minero no autorizados en computadoras se incrementaron en un 8,500 por ciento durante 2017.

Con una fácil entrada – solo se requieren unas cuantas líneas de código para empezar a operar – los cibercriminales están aprovechando el poder de procesamiento y el uso de CPU en la nube robados a los consumidores y empresas para extraer las criptomonedas. Estos mineros no

autorizados pueden hacer más lentos los dispositivos, sobrecalentar baterías y, en algunos casos, hacer que los dispositivos ya no funcionen. Para las organizaciones empresariales, estos mineros pueden poner a las redes corporativas en riesgo de apagarse e inflar el uso de CPU en la nube, generando un mayor costo.