Alta informalidad, reto para próximo gobierno; los mexicanos sin seguridad social en 62 millones

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La alta informalidad en México, con un tasa de 57%, por arriba del promedio de América Latina, trae como consecuencia que la mitad de los mexicanos, es decir 62 millones de personas (niños, hombres, mujeres), no cuenten con una sola prestación social, lo que se convierte en un reto para el próximo gobierno, y hace necesario trabajar en reformas que extiendan esa cobertura, recomendó Helmut Schwarzer, Especialista Principal en Protección Social y Desarrollo Económico para México y Cuba de la OIT.

En conferencia de prensa para presentar en México el Informe Mundial sobre la Protección Social 2017-2019, expuso que los dos países de América Latina que tienen mayores problemas con la falta de Seguridad Social son México y Brasil, pues de manera conjunta cubren a 241 millones de personas; Brasil tiene una tasa de 40% y México 50 por ciento.

De ahí que “es importante que México profundice en el esfuerzo de formalización del mercado de trabajo y de generación de trabajo decente, de empleo decente. En la mayor parte de las estadísticas, México se encuentra en un nivel intermedio en relación a los otros países de América Latina, pero si es necesario pensar en el futuro sobre reformas que permitan extender la cobertura de algunos de los programas como las trabajadoras domésticas para que sean incluidas en seguros sociales. Esos son algunos de los aspectos que cualquiera que sea el próximo gobierno, habría que enfrentar en el caso de este país”; dijo.

Las estimaciones de la OIT también indican que solo el 29% de la población mundial está protegida por un sistema de seguridad social integral que abarca toda la gama de prestaciones, desde beneficios familiares hasta pensiones de vejez, y que la amplia mayoría de la población mundial –el 71%– tiene solo una cobertura parcial o ninguna.

En ese sentido, expuso que “la protección social desempeña un papel fundamental para garantizar la seguridad de los ingresos de las mujeres y de los hombres en edad de trabajar”.

Cabe señalar que las prestaciones consisten en asistencia de maternidad o desempleo, protección en caso de enfermedad profesional o accidente laboral y pensiones de discapacidad. Este sistema propicia la estabilidad de los ingresos en los hogares y la demanda agregada, fortalece el capital humano y promueve el trabajo decente y productivo.

De acuerdo con datos del INEGI, hasta el tercer trimestre de 2017, hay en el país 32.5 millones de personas que tienen empleo, pero no cuentan con servicios de salud; mientras que hay 13.5 millones de trabajadores que no tienen prestaciones laborales.

En el caso de los niños en nuestro país, solo 25.2% recibe protección social, mientras que por el lado de los jubilados, alertó que de no hacerse reformas al Sistema de Pensiones, no habrá manera de sostener ningún tipo de protección social.

Respecto a la pensión para adultos mayores la cobertura que tiene nuestro país es muy baja; a penas el 25.2% y hay prestaciones que ni siquiera se han incorporado como parte de los beneficios del mercado de trabajo, como es el caso del seguro de desempleo.

El estudio de la OIT, indica que 241 millones en América Latina se encuentran sin ningún tipo de protección social y el 61% de las personas de poblaciones vulnerables no cuentan con ello.

Cabe destacar que la falta de protección social es un problema que se relaciona con la calidad de vida de las personas y en el que los países deben avanzar mediante la creación de espacios fiscales; sin embargo, hay una tendencia hacia la consolidación fiscal que socava los sistemas de seguridad social, advirtieron expertos de la OIT en conferencia para presentar el informe.