Cambia los malos hábitos y transforma el mundo

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Por Mauricio Sánchez

En los último años México se ha enfrentado a una epidemia de enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad, es de los problemas de salud más graves y costosos en cuanto a atención médica e irónicamente también resulta ser un problema muy fácil de prevenir. De acuerdo con el estudio de la OCDE sobre los Sistemas de Salud en México 2016, por cada adulto mayor a 65 años, hay nueve personas en edad para trabajar que necesitan tratamientos de salud complejos y recurrentes, además el mismo estudio señala que la esperanza de vida de los mexicanos no ha aumentado mucho en los últimos años, apenas se incrementó de 73.8 a 74.6 años. Si esto se compara con el aumento que hubo en los países de la OCDE, de 77.1 a 80.4 años, se puede concluir que los mexicanos envejecen cada vez más rápido, requieren atención médica desde temprana edad y es debido a los malos hábitos de salud y nula prevención.

 

Frente a este panorama nada alentador surge la pregunta ¿Qué estamos haciendo para contrarrestar esta epidemia? La obligación de prevenir un tema tan delicado no sólo debe responsabilidad de las instancias gubernamentales, la sociedad y las empresas deben actuar en conjunto para modificar los estilos de vida que dañan la salud de los mexicanos. Por su parte las organizaciones juegan un papel fundamental para fomentar buenas prácticas orientadas a generar un equilibrio saludable en su colaboradores. Ese equilibrio se conoce como Wellness y trata de encontrar un balance mental, físico y emocional con el propósito de obtener un estado de bienestar. De ahí se desprende el Wellness Corporativo, básicamente el objetivo es el mismo pero además se busca mejorar la calidad de vida laboral, aumentar la productividad y reducir costos o pérdidas derivadas de lo problemas de salud. Lograr esas metas es posible mediante la implementación de un programa de Wellness Corporativo que cubra tres grandes etapas:

 

Prevención: De acuerdo a la OCDE, México tiene 2.2 doctores por cada 1000 habitantes. La realidad es que el sistema de salud no alcanza a cubrir las necesidades de toda la población, una acción que contribuiría a evitar saturarlos es la prevención. Fomentar buenas prácticas de alimentación, de movilidad, laborales y de temas emocionales hará la diferencia entre evitar una enfermedad o padecer el resto de la vida.

Tratamiento: En un estudio realizado a colaboradores de empresas mexicanas se encontró que el 50% viven con obesidad, 33% tienen colesterol alto, 25% son fumadores, 30% padecen depresión, 20% sufren de presión alta, 12% son diabéticos. Intervenir en aquellos casos graves en los que el desbalance provoca un mal desempeño por parte del colaborador. Atacar dichos problemas con acciones contundentes como programas de ejercitamiento, canalizar a la persona con experto para tratar los temas emocionales, acciones que cambien la cultura organizacional para impulsar un mejor estilo de vida e involucrar a los familiares de los colaboradores.

Seguimiento: Cerca de una tercera parte de los derechohabientes del IMSS e ISSSTE se ven cambian de institución y de doctor porque cambiaron de empleo, afectando la continuidad del tratamiento médico o de los programas de prevención, además de generar una pérdida importante de recursos tanto para la organización como para el colaborador.

El Wellness Corporativo no es una moda, por lo tanto se debe destinar el tiempo y los recursos necesarios para que se convierta en un estilo de vida más saludable para todos los miembros de la organización, por ello el seguimiento y continuidad de los programas es fundamental para lograrlo.

 

Cada acción Wellness que la empresa implemente, por pequeña que sea, repercutirá de manera positiva en el colaborador, en su familia, en su comunidad, en la sociedad y en el país, de esa forma provocar una verdadera transformación. Un programa Wellness Corporativo es un trabajo en conjunto para mejorar la calidad de vida y su principal objetivo es convertir personas sanas en colaboradores saludables.